Más de una vez me han dicho que podría intimidar a cualquiera casi sin proponérmelo, pero yo no soy para nada violento, supongo que es por no dar una impresión equivocada de mí (me sabría fatal que alguien que me cae bien se pensara que siempre reacciono mal a todo).
Resulta que alguien tan grande como yo debería por naturaleza ser violento, o de lo contrario acabaría siendo objeto de burla de los subnormales de detrás, que acaban llegando a la conclusión de que molestarme no puede tener ninguna consecuencia negativa.
Y de verdad lo siento por el pobre desgraciado bromista que le de por tocarme las narices justo cuando tenga la vena hinchada, porque pienso tirar todas sus cosas, gritar, y levantar los brazos para parecer más grande (como los osos), y si éso no es suficiente, pienso repetir el proceso cuantas veces sea necesario para que me dejen tranquilo; sintiéndolo por aquellos que piensen de mí lo que no es.